domingo, 21 de febrero de 2016

Dónde estoy...?

   Que gente más bonita la que me visita! Cómo han estado? No crean que me fui, es solo que e 2016 me agarró fría y trato de seguirle es el paso. Para todos quienes me leen y para quienes observan desde otros países... Está ruda la situación aquí. Muy ruda.

   Me rehusaba a hablar sobre política pues mi blog no trata sobre eso, pero no se puede tapar el sol con un dedo y me vi en la necesidad de escribir este post con mucha frustración en mi ser. Cada día, las cosas en Venezuela están peor, cada día hay menos comida, más despedidas en el aeropuerto, menos medicinas, más enfermos, los precios inalcanzables, los bachaqueros haciendo desastres, mucho desconcierto, muchas personas a la defensiva, mucha ira. Hace unos días se hizo de conocimiento público el tan esperado aumento de la gasolina, salario mínimo y cestaticket. 

   Lo triste es que aunque muchas personas se alegraron, no tomaron en cuenta las consecuencias de eso. Empezando por el lamentable pero futuro cierre de muchas empresas que contra viento y marea de mantienen en pie, porque sin divisas no hay producción, sin producción no hay trabajo y sin esa producción no hay ingresos para dicha empresa la cual generaría un tsunami de desempleados (A pesar de que hay inamovilidad laboral), pero acusan a Lorenzo Mendoza de ser causante del desastre que han provocado. Por cierto, sumen el pago de impuestos que ahora deben cancelar todo venezolano que gane más de 14.000 BsF (Lo que explicaría en cierto modo ese milagroso pero terrible aumento de sueldo). 

   Yo tengo 21 años y siento que tengo 30 tan sólo por todo lo que hay en mi mente, la preocupación de como sacar adelante mi negocio, de cómo llevar acabo mis ideas y simplemente se me arruga el corazón de saber que hace algunos años soñaba con comprarme una casa o un apartamento en Caracas, tener mi carro, establecer mi vida aquí. Hoy solo quisiera correr (Mi opción egoísta y la que no generaría ninguna solución) o tener una varita mágica para arreglar este desastre (Porque quiero que llevar el nombre de mi país en alto como Carolina Herrera, Ángel Sánchez o los tantísimos artistas que nos representan). Yo soy de esas personas que anda en autobus, en metro o patica con sus porta-trajes sin rollo alguno, a mi me enseñaron a no depender de un carro. Pero el aumento de la gasolina SI ME AFECTA. No como dicen muchos por ahí como escuché. O es que los del 89' ya olvidaron el caracazo? Obviamente esta generación no es como esa, eso lo tengo muy claro. Yo también temo que un "pepazo" de la Guardia en medio de un enfrentamiento acabe con mi vida y eso es lo que nos diferencia de esos valientes que salieron y fueron asesinados por la represión autorizada por los altos cargos. No como repiten los seguidores del "Presidente". Les enfurece que les digan la verdad. Y que mejor ejemplo que Nacho...

   He visto a muchos de mis conocidos y varios familiares dejar el país, y los entiendo porque todos queremos diseñar futuros diferentes para nuestras vidas. Los que seguimos aquí tenemos una serie de sentimientos encontrados, cada segundo que pasa me sorprendo más y me pregunto ¿Qué más quieren los "gobernantes", sacar de Venezuela? Y es que no tienen las agallas de decir "-NOS VAMOS! Ahí les dejamos su país en ruinas!" Y aun así lo rescataríamos porque lo que queremos es salvar lo poco que nos queda. 

   La furia que me carcomía cuando escuchaba las barbaridades que decían (Y continúan diciendo) algunas de las figuras del gobierno ya se ha disipado, ya solo miro al cielo y le pregunto a Dios ¿Hasta cuándo Señor? En este poco tiempo, que he visto eterno por cierto, siento que he aprendido más de Leyes, Política, Economía, y Gestión Pública que un estudiante en su primer año universitario. Dios, cómo dueles Venezuela!

   Escuchas en las calles tanta basura, por algo dicen que la ignorancia es felicidad. Yo he tenido la oportunidad de entablar amistad con personas de distinta posición política y jamás tratamos de interponer la opinión del otro por encima. Sabemos que ambos lados han tenido errores, pero en este momento estoy más que segura de que el cambio es inminente y no podemos decaer. Mi mamá es de esas mujeres que te cuidan y tienen bajo su ala protegiéndote, y mi papá es de los hombres fuertes que apoyan los sueños y metas aun por muy ficticias que lleguen a ser. Mi corazón a veces quisiera meterlos en una maleta y llevarlos a otro sitio donde pudiese ofrecerles más que un país en ruinas. Pero sigo cuestionando, hasta cuándo vamos a tolerar esto? Cuánto más debe pasar para que nuestro país vea la luz?

    Dónde estoy? Porque yo nací en una tierra de gracia llamada Venezuela, pero hoy no se dónde quedó...

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